sábado, 7 de noviembre de 2009

La Tertulia 'Pasión' edita una conferencia de Conrado Vicente Pérez

Copiamos y pegamos de la web de la Tertulia PASIÓN.

Las tertulias y asociaciones culturales de Semana Santa, agentes dinamizadores de la vida cofrade

Opúsculo en el que se recoge la conferencia pronunciada en el II encuentro de tertulias cofrades y asociaciones culturales de Semana Santa de Castilla y León por el psicólogo y miembro de la Tertulia Cofrade "Pasión", Conrado Vicente Pérez, el 17 de mayo de 2008 en el salón de actos de la Cámara de Comercio de Salamanca.

El autor aborda en ella el término entorno cofrade, ese espacio que rodea a las cofradías y a la celebración de nuestras procesiones y en el que nos situamos las tertulias y asociaciones cofrades. Se trata de un intento de acuñar dicho término como concepto y reivindicarlo como nuestro ámbito de actuación. Y en vista de la relevancia de la conferencia para la consecución de dicho objetivo, desde la Tertulia Cofrade "Pasión" decidimos conveniente su publicación, que se produce en octubre de 2009.

miércoles, 14 de enero de 2009

Cosido a la cruz

Editado en 2001 por la Hermandad del Gran Poder, esta obrita está propuesta, como reza en su portada, por S.S. el Papa Juan Pablo II para meditar diariamente. Especialmente bella es la décima estación; Jesús es cosido a la cruz. Y es que apenas 30 páginas se llenan de bellas referencias a la cruz, el árbol seco del patíbulo se convierte en árbol verde de vida del que también se dice: dulce árbol, donde la vida empieza con un peso tan dulce en su corteza y donde, al final, todo es cima en la Cruz.

viernes, 5 de diciembre de 2008

La barbarie del fuego ha transitado


En la madrugada del lunes, día 21 de julio de 1980, un incendio inexplicado -como casi todos-, destruyó la capilla de la Exaltación, perteneciente a las Reales Cofradías Fusionadas de la Iglesia de San Juan. Al dolor producido en los cofrades, muchos de los cuales presenciaron el incendio impotentes, uno, el mío propio, como un malagueño más -el último-, y ofrezco estas páginas como ofrenda lírica apresurada de mi sentir. El único valor que pueden tener, es el testimonial y el dictado por el deber de solidaridad (...)
Francisco Peralto

De este poemario introspectivo y descriptivo por el que la barbarie del fuego ha transitado rescatamos algunos versos: "Era fuego su rostro y su palabra. / Eran fuego los lagos de sus ojos / y un fuego de verdad / coronaba su frente de roca y de pradera" de un poema titulado II. De otro, titulado III, por ejemplo, "No es bastante el estupor / cuando el fuego entre las flores / quema la blancura de las vírgenes". No obstante, sin duda disfrutamos con IV:

Materia de tiempo abierto
el dolor es un enorme labio desangrado
centurias de fe
Palabras
en esta noche de los siglos

Preferible es el silencio
o el ulular de los bomberos celestes
cuando la amargura del humo nos llena
nos cierra las puertas
nos confunde
Babel de ángeles
Calcinados enseres
metales
áureos oficios

Hombres
al fin y al cabo

miércoles, 23 de abril de 2008

El libro en el día del libro

















Conjunción del sentimiento y del paisaje
Semana Santa. Teoría y realidad
Antonio Núñez de Herrera, 1934

La ciudad tiene lugares y ocasiones. El buen saboreador conoce bien sobre qué confluencias florecen las maravillas y cuándo es la sazón y madurez de lo magnífico. Sabe con qué luna rebrotan ciertas calles recoletas y cuándo el olor de azahar es un vino como otro cualquiera y en qué madrugadas la Giralda es no sólo la mejor torre, sino la mejor mujer del horizonte.

La ciudad es en cierto modo un sistema de conjunciones. En la Semana Santa, por ejemplo, se da siempre entre el alma y el tiempo y el espacio, entre la hora, el sentimiento y la arquitectura, una organización de ecuaciones que únicamente para determinadas circunstancias toman valor concreto y solución exacta.

Hay esquinas que son el mejor párpado de la sorpresa y plazuelas donde es posible oír saetas mal entonadas. Exiten horas en la noche para que gorjeen canarios de oro fino en la selva de molduras de los pasos, y luces frías, humedecidas por el río de la tarde, que alumbran sólo para esmerilar la agonía que vidria los ojos del Cachorro. Hay una geografía de la Semana Santa y es necesario un reloj que marque el momento astronómico en que la cal y las ventanas deberán ser complementos plásticos para la opulencia de las procesiones en la calle.

La Semana Santa es principalmente espuma de concordancias. Los elementos simples navegan sujetos siempre y orientados a la conjunción que los acople. La voz del capataz deberá sonar de una manera especial en esta plaza. El anochecer tendrá unas luces determinadas y habrá un balcón que será greca provisional en la arquitectura total que levantan el aire, la hora, el gentío, la casa del fondo, el paso, el color de las túnicas y el cielo, el redoble de los tambores, la luz de los cirios y la frase esa que se tiene que oír forzosamente para que se compongan, abrochen y reaccionen esos materiales en un solo edificio de milagro. Y lo que falte lo suplirá el espíritu.

Llamas violentas volvieron una vez pavesa de recuerdos la Virgen de la Hiniesta. Pero todavía hay unas calles y unas horas que le pertenecen. Y todos los años hay que estar allí y en el minuto exacto cerrar los ojos para verla pasar recompuesta por las potencias del alma.

Sobre la calle y el instante la Virgen de la Hiniesta aquí otra vez. Por memoria, entendimiento y voluntad. Y luego echarle olvido a ese rencor sin norte que da portazos por la calle solitaria. Salía de San Julián a las siete de la tarde.